La política de sustitución de importaciones vista como modelo de producción y generación de industrialización ha sido criticada y  elogiada por muchos autores en estas dos opiniones podemos ver lo contrastante que pueden ser desde el punto de vista político, pero vamos a desarrollar el tema más de fondo que de forma, es decir los postulados del modelo estratégico a nivel técnico y legal, y luego encontrar los puntos negativos y positivos de su aplicación en Venezuela.

El economista argentino Raúl Prebish (secretario general de la CEPAL desde 1948 hasta 1962) puso de moda a partir de la década del 50 su teoría neomarxista de la dependencia, impulsando el proteccionismo industrial, la sustitución de importaciones y el control de precios. [1]

 

Esta estrategia estaba basada en el cierre de la economía al comercio a través de cualquier tipo de mecanismos existentes, entiéndase aranceles excesivos, cuotas de importación u otras restricciones cuantitativas que prohibían las importaciones. Además los bancos Centrales de los países latinoamericanos debían ayudar esforzándose en sobrevalorar sus propias monedas para abaratar sus importaciones de tecnología. Rápidamente la sustitución de importaciones pasó a convertirse en el modelo de desarrollo de la gran parte de los países latinoamericanos.

A pesar del crecimiento económico experimentado en los primeros años, con el correr de los años, este modelo empezó a dar síntomas de agotamiento como consecuencia de la marginalización del sector exportador a unos pocos productos, el incremento en la vulnerabilidad a los impactos externos, el aparato industrial, por crecer bajo el manto protector estatal, nunca logró alcanzar niveles para enfrentar la competencia cuando al economía comience a reabrirse, a lo que luego se le sumo la contracción de la demanda internacional y el aumento de los tipos de interés, desembocando en la década de los ochenta en la crisis de la deuda externa lo que exigió profundas modificaciones en la estrategia de desarrollo.

 

La Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), aplicada como estrategia de desarrollo predominante en este continente, desde los años cincuenta hasta los ochenta, fue mucho más que una política gubernamental. Poco a poco, ésta se fue convirtiendo en un conjunto perfectamente coherente de conductas, conceptos y prácticas que involucraban a empresas, trabajadores, gobierno, bancos, consumidores, políticos, etc., y gradualmente fue cristalizando en instituciones que se reforzaban mutuamente. Este legado ideológico y actitudinal es, a nuestro juicio, el obstáculo más poderoso a la asimilación de las modernas tecnologías y prácticas de gerencia, que determinan la competitividad en el nuevo entorno internacional.[2]

Contrariamente a lo que algunos sostienen hoy, esas políticas no siempre constituyeron un obstáculo. Hasta hace relativamente poco tiempo, la versión latinoamericana de la estrategia sustitutiva (ISILA) fue muy exitosa. Fue una brillante solución para superar las enormes desventajas de quienes se habían quedado rezagados en el proceso de despliegue de los métodos de producción en masa.

En segundo lugar, se encuentran los proponentes del llamado modelo “neo-liberal”, quienes sostienen que desatar las fuerzas del mercado en un marco macroeconómico estable con reglas del juego claras y durables es el camino del desarrollo. Para ellos, la intervención del Estado en la economía de la postguerra fue un desafortunado episodio de la historia de América Latina -y de los demás países del mundo- y esta transición es un regreso al liberalismo que nunca debió ser abandonado. Esta posición, generalmente se acompaña con la propuesta de reducir el Estado a su mínima expresión y, naturalmente, con un juicio de negación absoluta sobre los logros de la sustitución de importaciones como política en el pasado.

Venezuela ha aplicado el modelo de sustitución de importaciones por la sencilla razón que desde principios del siglo XX ha dependido enormemente de la producción y comercialización del petróleo, el estado desde tempranos años de la modernización de la República enfocó todos sus esfuerzos en desarrollar la industria petrolera creando un país monoproductor que abandono el campo para ir a las metrópolis y sin desarrollar el aparato industrial.

Para 1960 esta con la creación de la Corporación Venezolana de Petróleo y la Corporación Venezolana de Guayana, el país entra en un proceso de industrialización enfocado en la industria pesada: minería, metalurgia, papel, petroquímica. Estas dos grandes empresas se desarrollan en el corazón de Guayana creando una ciudad planificada urbanísticamente cosa que nunca se había hecho en nuestro país.

Para esta época pareciera que el legado de Marcos Pérez Jiménez y Rómulo Betancourt colocan a Venezuela en un proceso de Industrialización por sustitución de importaciones sin embargo la ambición por el petróleo dejó retrasado el proceso de industrialización real que necesitábamos para depender menos del petróleo.

Entrada la década de los 70 El IV Plan de la Nación es instrumentado bajo una situación nueva. La social democracia es sustituida por el social cristianismo en la representación de Rafael Caldera. El plan está destinado para cubrir el lapso 1970-1974, fundamentada políticamente en una reordenación de los objetivos del desarrollo social.

Su objetivo principal es desarrollar la una economía industrial moderna que no dependiera tanto del petróleo a nivel de exportaciones sino que más bien se lograra la  siembra real del petróleo.

La pérdida de dinamismo de las exportaciones en el ultimo quinquenio y el agotamiento de la primera fase del proceso de sustitución de importaciones constituyeron los dos puntos de estrangulamiento mas importantes que confrontaba en ese momento la economía venezolana. Eliminar estos puntos de estrangulamiento y poner a la economía en condiciones de crecer aceleradamente para poder obtener logros sociales de importancia en el curso de ese periodo, seria la gran tarea que se pretendía realizar con esa estrategia para el desarrollo.[3]

 

Para esto se requería de una racionalidad creciente en la explotación y mercadeo de nuestro primer recurso no renovable, el petróleo, para sembrarlo efectivamente en inversiones reproductivas que lo pudieran complementar como fuente permanente de riqueza; de que la economía no petrolera financiara progresivamente una proporción mayor de las necesidades de importación e inversión y contribuyera en forma creciente al gasto económico y social que se impusiera en el país.

 

En otras palabras, la nueva estrategia de desarrollo buscaba dar los pasos necesarios para cambiar el modelo de crecimiento económico tradicionalmente aplicado en la mayoría de los países de América Latina por uno de mayor apertura hacia el exterior, que requería, sobre todo, de un esfuerzo sin precedentes en el comercio internacional.

Los lineamientos básicos de esta nueva estrategia, constituían los lemas de acción para este IV Plan de la Nación que se resumían en los siguientes cinco principios:

  • Más producción
  • Más exportaciones
  • Más empleo
  • Mayor autonomía externa y
  • Promoción del pueblo para el desarrollo

El IV plan estratégico de la nación generó los siguientes programas:

  • PROGRAMACIÓN DEL SECTOR PÚBLICO
  • PROGRAMACION DEL SECTOR EXTERNO
  • PROGRAMA DE EDUCACION
  • PROGRAMA DE SALUD Y DE DEFENSA SOCIAL
  • PROGRAMA DE HIDROCARBUROS
  • PROGRAMA DE MINERIA
  • PROGRAMA DE LA INDUSTRIA MANUFACTURERA
  • PROGRAMA DE ENERGIA
  • PROGRAMA AGRÍCOLA
  • PROGRAMA DE VIVIENDA
  • EL PLAN TRANSPORTE
  • PLAN DE TURISMO

Que para los efectos de esta investigación son relevantes los programas que se desarrollaron en materia de hidrocarburos, minería, industria manufacturera y energía. Ya que es en ellos donde realmente se encuentra el verdadero músculo de la industrialización, los otros programas son absolutamente necesarios ya que la sociedad debe verse retribuida en todo momento por lo que produzca el país.

  • PROGRAMA DE HIDROCARBUROS

El petróleo había sido y continuaría siendo por muchos años el elemento más importante para el financiamiento de nuestro desarrollo, lo cual originaria un alto grado de dependencia y vulnerabilidad de nuestra economía frente a las fluctuaciones de la demanda y precios del petróleo en los mercados internacionales.

Es necesario la transformación progresiva de nuestra economía, eminentemente petrolera, en una moderna economía agrícola-industrial aprovechando al máximo los recursos financieros generados por el petróleo. Paralelamente había que expandir las actividades de hidrocarburos y fortalecer la industria petrolera nacional.

El petróleo desempeñaría un papel cada vez más importante en el mundo como principal fuente de energía. Venezuela país productor y exportador neto debía aprovechar satisfactoriamente el crecimiento de la demanda mundial.

 

  • PROGRAMA DE MINERIA

La creciente demanda de materias primas minerales por la industria manufacturera y las nuevas exigencias del mercado mundial de mineral de hierro, comprometían al país a la adopción de una política dinámica para el fomento del sector minero, Su desarrollo se planteaba a través del fortalecimiento y diversificación de la producción minera para el mercado externo, como fuente importante de divisas e instrumento de mejoramiento de los precios; la incorporación al proceso productivo de multitud de minerales explotados en pequeña escala o no explotados para ese momento, que eran materias primas de procesos manufactureros subsiguientes y el establecimiento, con fines de descentralización y generación de empleo local, de pequeñas explotaciones mineras, en especial de minerales no metálicos.

  • PROGRAMA DE LA INDUSTRIA ANUFACTURERA

Como ya lo habíamos desarrollado anteriormente:

El fin de la década de los 60 señala la terminación de la etapa inicial del proceso de desarrollo de la industria manufacturera venezolana y el consecuente inicio de una nueva etapa que requerirá de altos volúmenes de capital, de tecnología más complejas, mano de obre especializadas, ampliación de los mercados y la continuación del proceso de sustitución de importaciones en forma selectiva.

¿Que se le agrega en este período?

La instrumentación del plan manufacturero: comprende, Políticas de estímulos y protecciones, Política de inversión directa del Estado, Políticas de Promoción, Políticas de financiamientos, Políticas de Consolidación de la industrias existente, política de Promoción de exportaciones.

Para alcanzar las metas prevista en el plan, la política industrial estará orientada hacia el establecimiento de nuevas empresas, la consolidación de la industrias existentes, la promoción de exportaciones y el cumplimiento de los programas de inversión directa del estado.

 

a.- Políticas de estímulos y protecciones

 

El estado concederá estímulos y protecciones con el fin de propiciar el establecimiento de nuevas industrias en aquellas ramas del sector manufacturero que se consideren prioritarias para el desarrollo del país. Donde los estímulos que se empleará para promover el establecimiento de nuevas empresas y el desarrollo de actividades industriales, serán de carácter transitorio o temporal y se beneficiaran automáticamente de ellos quienes desarrollen proyectos industriales que den origen a nuevas exportaciones, la utilización intensiva de insumo nacionales o la generación significativa de empleo.

 

b.- Políticas de Promoción

 

La promoción abarca desde la fase de preinversión hasta la efectiva ayuda técnica y financiera y se realizara de acuerdo a la política correspondiente a cada rama industrial, las prioridades nacionales y regionales y los estudios de factibilidad técnico-económicos.

 

c.- Política de inversión directa del Estado

 

Se orientará principalmente hacia las industrias básicas, entendiendo como tales aquellas que dependen sustancialmente de la transformación de nuestros recursos naturales no renovables, cuyas disponibilidades o valor sean abundantes y las que produzcan insumos esenciales para el desarrollo.

 

d.- Políticas de financiamientos

Se otorgaran créditos fiscal en el siguiente orden de prioridades: actividades de exportación, la sustitución eficiente de importaciones, la generación de empleo y la consolidación de la base industrial existentes.

e.- Políticas de Consolidación de la industrias existente

A fin de lograr una mayor integración, eficiente y productividad en la industria existente que permita asentar sobre bases sólidas la segunda etapa de nuestra industrialización, durante el período del plan.

 

f.- Política de Promoción de exportaciones

 

Los elementos que se contendrá más importantes serán las siguientes: coordinación y harmonización de las medidas de estímulos, el diseño de un adecuado mecanismo de financiamiento, la reglamentación de los estímulos fiscales y aranceles y la simplificación de tramites de la estructura administrativas.

 

Ya hablando del presente podemos citar al siguiente artículo,

 

PERIODO 1999 – ACTUAL

Con la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el Estado se abroga el costo total de la educación, salud y servicios sociales como política nacional, lo que representa una gran carga fiscal para el erario público. Se afianza la inflación como algo típico de la economía venezolana. Se amenaza la empresa privada y la propiedad, “La propiedad privada no es sagrada”. El Estado incrementa su participación en todos los ámbitos del vivir nacional. Se afianza o institucionaliza el control cambiario. Se prioriza lo político sobre lo económico. Se acumulan altas reservas monetarias internacionales. Se estabiliza la Deuda Externa y se incrementa la Deuda Interna. Se obtienen altos precios del petróleo. Se formulan altos presupuestos fiscales. No hay sustitución de importaciones, al contrario, empresas transnacionales emigran y actualmente se importan muchos productos que se elaboraban en el país hasta finales del siglo XX. Cierre de todo tipo de empresas grandes y medianas. Incremento de la pobreza (42,8% en 1999, 53% al cierre de 2004. Fuente INE). Se amplía la brecha entre la clase alta y las clases bajas. Proletarización de la clase media. Se trata de sustituir la economía formal por expresiones informales de la economía. Venezuela fue el único país de la América del Sur que en el año 2004 no revalorizó su moneda a pesar de los ingentes recursos monetarios recibidos.[4]

Que significa este momento histórico para nuestro país, una regresión en el tiempo, antes de la democracia impulsada en los años 60 y 70 con la vuelta al campo con la mas reciente aprobación del la Misión Agro Venezuela para recuperar las tierras agrícolas ociosas y que se dejaron atrás durante la época dorada del petróleo. Podemos destacar un aspecto positivo y es que toda nación debe impulsar su sostenibilidad alimentaria independiente de naciones extranjeras, sin embargo el país debería desarrollar en su mayoría un plan que ayude a sustituir las importaciones con producción nacional, lo que es el deber se de un programa verdadero de industrialización.

¿Que ha traído como consecuencia la política inapropiada del estado?, adueñarse de los medios de producción (uno de los primeros pasos que debe cumplir un proceso marxista), la huida de los capitales extranjeros, la incertidumbre acerca de la propiedad privada y la improductividad de las empresas tomadas por el estado simplemente porque dejan de ser competitivas a nivel nacional e internacional, en todas las industrias que hemos mencionado anteriormente, que fueron expropiadas por el estado la producción ha disminuido considerablemente acentuándose los conflictos laborales la paralización de actividades, falta de gerencia y continuidad de negocio.

En conclusión,  hemos estudiado dos épocas de nuestra nación donde vemos que el gran problema ha sido la distribución de la riqueza proveniente del petróleo y la falta de continuidad en el desarrollo de un proceso productivo nacional destacando el proceso de industrialización que ya hoy cumple 50 años no se han visto grandes logros en esta materia, ya que actualmente nuestra balanza de pagos muestra una altísima dependencia de importaciones extranjeras y cada día disminuyen las exportaciones no tradicionales, sencillamente porque no es negocio exportar, el estado obliga a los productores devolver el 90% de las divisas obtenidas en la venta de exportaciones, los CERT que son instrumentos utilizados por las empresas para cancelar sus deudas con el fisco nacional no son atractivas para los exportadores, los incentivos de devolución de impuestos son retribuidos 7 años después que se realizan exportaciones con este régimen. Podemos destacar que el camino que ha tomado la república hacia el distanciamiento de modelos de economía de Mercado para sustituirlo por el socialismo con países industrializados como Estados Unidos y Europa ha traído como consecuencia la peor crisis de corrupción y estancamiento de desarrollo del país.


[2] Publicado en Comercio Exterior, Vol. 46, Num. 5, mayo, 1996, pp. 347-363,  México.

Basado en una ponencia presentada en el seminario sobre “Políticas de Globalización, Liberalización e

Innovación” organizado por el CIID, Ottawa, Mayo 27-29, 1992

[4] Venezuela. Enciclopedia Temática, Círculo de Lectores. Editorial Planeta Venezolana S.A., 2003.

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